Una de las expresiones gráficas más interesantes y enigmáticas de la Edad del Bronce en la Península Ibérica son las llamadas Estelas de Guerrero, encuadradas cronológicamente en la Edad del Bronce Final y principios de la Edad del Hierro (1300-700/600 a.n.e).
| Estela de Almadén de la Plata II |
Desde que descubrí la existencia de estas estelas grabadas con personajes esquemáticos y rodeados de atributos quedé fascinada por la expresividad de las representaciones, y por lo poco que se conoce de ellas y su funcionalidad. Más tarde, para la realización de mi disertación final de máster comencé a estudiarlas en profundidad para llegar a conclusiones a través de la interpretación iconográfica de determinados grupos de estelas que representan a más de un personaje y, por lo tanto, escenas más complejas. Como ejemplo más destacado y único os dejo aquí un pequeño análisis sobre la más especial para mi, la estela de Almadén de la Plata II. Esta estela de guerrero es la única en la que aparece un personaje con atributos de guerrero junto a otro con atributo diademado, siendo ambos del mismo tamaño, lo que denota la misma jerarquía. En total, a día de hoy, existen ocho estelas en la que aparecen parejas de personajes del mismo tamaño pero esta es la única en la que se unen ambas tipologías: guerrero y diademada. De ahí la importancia del estudio de su iconografía y el análisis detallado de su contexto micro y meso-espacial, realizado exhaustivamente por D.Leonardo García Sanjuan et ali. en 2005 y publicado en la revista Trabajos de Prehistoria en 2006 ( Artículo: Trabajos de Prehistoria (2006) Vol: 63:2 )
LOCALIZACIÓN
Dehesa del Viar, Almadén de la Plata (Sevilla)
SOPORTE
Mat. Prima: Toba
Medidas (Altura/anchura/grosor): 76x53x18 cm
CONTEXTO
La estela se encontró durante una prospección arqueológica enterrada en un majano en el que, anteriormente, se había descubierto bocabajo la estela de Almadén de la Plata I. Alrededor del majano se documentó una gran cantidad de nódulos de cuarzo blanco, circunstancia que ponen en relación la zona con posibles estructuras megalíticas ya que es común la acumulación de cuarzo en los túmulos megalíticos del Suroeste.
En la zona se conocen asentamientos prehistóricos, desde el Mesolítico hasta la Edad del Bronce Final. El complejo de Palacio III (dolmen de galería y tholos con una reutilización fechada en el siglo IX a.n.e: cremación de dos individuos). El lugar del hallazgo se encuentra en la rivera del Arroyo de Barra, cerca del río Viar (vía que se desarrolla entre la depresión del Guadalquivir y Sierra Morena y que conecta con la cuenca del Guadiana) y el Vado de las Contiendas.
ICONOGRAFÍA
La estela, que está preparada en el anverso, presenta dos figuras humanas de tipo esquemático y de idéntico tamaño que ocupan más de dos tercios de la superficie del soporte. La figura a la izquierda del soporte porta un casco de cuernos y bajo su mano izquierda se ha representado un escudo formado por dos circunferencias concéntricas. La mano derecha la ha perdido pero debajo una espada de hoja ancha y pomo redondo se adscribe al personaje. La otra figura únicamente porta una diadema reticulada y luniforme exenta sobre su cabeza y hombros, llegando a situarse sobre el hombro del otro personaje. Las manos centrales de ambas figuras pudieron solaparse.
Según los atributos bien definidos de cada figura, se podría hacer una interpretación en la que cada personaje desarrolla un rol claro. El tamaño y los objetos de prestigio hablan de dos personajes importantes por igual, asociados con el poder guerrero y el poder religioso. Este hecho podría remitirnos posiblemente a una representación iconográfica con referentes a mitos protoindoeuropeos en los que aparecen un par de personajes fundadores, o a la institución de pares de gobernantes que existió en el Mediterráneo Oriental y en algunas zonas de Escandinavia en la Edad del Bronce. Estas parejas siempre habrían mantenido la dualidad de poder y unos atributos propios a su rol: religioso o guerrero.
Las estelas de guerrero serían, por lo tanto, monumentos polisémicos que posiblemente habrían servido para diversas funciones, abarcando en muchos casos más de una función. En cuanto a la variedad en su funcionalidad, parece ser que se utilizaron como marcadores territoriales, monumentos conmemorativos o/y asociados a contextos funerarios principalmente. Según mi opinión, es más que probable que desarrollaran todas estas funciones, aunque no necesariamente todas las estelas tuvieron la misma función o funciones, por lo que quiero resaltar la importancia de un estudio pormenorizado de cada una de ellas no solo desde un punto de vista que analice su iconografía y los objetos representados, sino el análisis meticuloso de su contexto más inmediato siempre que sea posible y se tengan referencias fiables del lugar del hallazgo.
Según el profesor de la Universidad de Sevilla, Leonardo García Sanjuan, quien encontró la estela en el año 2005, "Al hablar de Tartessos nos referimos a la cultura del suroeste de la península Ibérica que resulta de la interacción de los habitantes locales con los fenicios y los griegos. El contacto se produjo hacia el año 850 a.n.e. No se puede discernir si las estelas corresponden al periodo pretartésico (1350-850 a.n.e) o al tartésico (850-550 a.n.e). No sabemos cómo era la sociedad pretartésica. Estas estelas son el único registro plástico-gráfico tangible para realizar especulaciones sobre la sociedad indígena, autóctona, antes de la llegada de los fenicios". Aunque los últimos estudios enmarcan a esta estela de Almadén de la Plata hacia el siglo IX a.n.e (Díaz-Guardamino, Uribe, M. 2010 y Valderas Martin, P. 2012) lo que parece claro, según el estudio de la totalidad de las estelas decoradas de la Península Ibérica, es que existen diferentes grupos tipológicos enmarcados en diferentes momentos temporales, desde el Calcolítico hasta la Edad del Bronce Inicial.
LOCALIZACIÓN ACTUAL
Museo Arqueológico Provincial de Sevilla
BIBLIOGRAFÍA
García Sanjuán, L. et alii (2006:139-142); Díaz-Guardamino, M. 2010: lám.247; García Sanjuán, L. 2011:Fig.5b y 4b.
Fuente: Valderas Martin, P. 2012, La Iconografia de las Estelas de Guerrero. Nuevos Enfoques.
